jueves, 24 de mayo de 2007

requiem a un amigo

Te queríamos todos muchísimo. Eras esa persona hermética a la que no conseguíamos sacar un secreto, una intimidad, reservado hasta el día de tu muerte. Te has ido con 27 años, sin despedirte, y en ese momento el cielo se desplomó llenando las calles de lágrimas. Cómo íbamos a suponer que entre las gotas te deslizabas tú.

Seguiremos queriendote muchisimo, y permanecerá en nuestro corazón esa sonrisa de COU, ese discurso de graduación, esos días de fútbol en el colegio.
Has escapado de todo esto, pero has dejado un poco de tí dentro de nosotros. Espero que allá donde estés encuentres la felicidad que no hallaste aquí.

A Juan.

3 comentarios:

Desde CASA dijo...

Yo también le conocía, trabajaba en CASA y era de los mejores. Una gran pérdida. No sabía que érais amigos. Lo siento por su familia, y en general por todos.
Una pena enorme.
Salu2

Anónimo dijo...

siento lo de ese chico, siempre es una pena que alguien joven fallezca.
un saludo

Óscar dijo...

Durante toda nuestra vida sabemos que las cosas no van a ser fáciles. Siempre nos hemos encontrado baches en el camino. Esto ha sido un golpe muy duro. De los más duros que he recibido en mi vida.
Creo que aún me resulta más duro saber que durante estos últimos años se estaba fraguando este triste final y no hemos sabido nada. Nada.
Ayer lloré. Y mucho. Estoy poco acostumbrado a hacerlo. Esas lágrimas eran por Juan, por nuestro Juanito del cole. Por ese Juan que conocimos cuando aún sólo contábamos con 6 años. Con el que pasamos nuestra infancia, nuestra adoslescencia... incluso - algunos - la carrera.
Han sido muchos años. Son estos los que hacen que días como el de ayer se conviertan en un oscuro borrón en el calendario. Un día triste que me hace pensar mucho.
Sólo quiero que seamos capaces de asumir su pérdida. Todos juntos. Como hemos estado siempre.
Es duro, pero la vida sigue. Por desgracia, sin ti, Juan.
Te queremos.